List

 

Hablemos francamente. En todo momento de nuestra vida siempre hubo, hay y habrá algo para resolver. Algunos les llaman «problemas», otros prefieren llamarles «desafíos» o «aprendizajes». La etiqueta se la pones tú, y no es poca cosa, ya que marcará la manera en que vivirás tu experiencia.

 

También es cierto que seamos hombres o mujeres, nuestro «clima interior», nuestro estado en general, suele ser cíclico como la naturaleza misma. Hay días en los que brilla nuestro sol y otros días que son más bien nublados o lluviosos. Y está bien. Es natural.

 

En mi caso, indiferentemente de cómo esté el clima afuera, lo que marca la diferencia total en la manera en que vivo y siento la vida a cada momento es el grado de conexión que siento con todo. La conexión con la naturaleza, con lo que sucede a mi alrededor, con las personas que me rodean, conmigo misma.

 

Si prestas atención, hay una conexión con todo, como si fueran figuras que hay que unir con líneas de puntos. Un juego que Dios nos puso para hacer más divertidos nuestros «problemas», «desafíos» o «aprendizajes».

 

Hace unos años empecé a prestar atención a las «señales» o pistas del juego de mi vida. Combinaciones de números que aparecen frecuentemente, párrafos de un libro abierto al azar que dan una respuesta a lo que siento o lo que me pasa, una pareja que pasa a mi lado diciendo algo que me despierta del estado casi «zombie» en el que caigo cuando me siento desconectada. La música..la música siempre me habla, me avisa de cosas que están por suceder, o me da ánimos en esos momentos en los que no siento fé en mí misma.

 

El juego de «une con línea de puntos lo que te está sucediendo», es bastante divertido. Y cambia por completo el «tono» de mis experiencias.

 

Si tienes la costumbre de tomarte la vida en serio, tal vez no experimentes muy seguido la sensación de estar conectado con todo y con todos, y en ese caso ..esto lo estoy escribiendo para tí.

 

Dios, la Fuente, o la Fuerza superior en la que crees, busca maneras de comunicarse contigo, todo el tiempo. A veces preferimos, sin tomar conciencia de ello, creer que estamos solos, separados de Dios, de lo que deseamos y de lo que necesitamos. Y eso dificulta la comunicación con lo divino, la cuota de «magia» que puede existir en nuestra vida..sin tan solo dejamos de tomarla tan en serio.

 

Es cierto que hay situaciones dolorosas, hay cosas que son difíciles de perdonar, y que a veces los cambios en nuestra vida no son momentos divertidos, suelen acompañar a un duelo. Los duelos son vividos de formas muy distintas, en diferentes culturas. En algunos países, la familia se junta a comer y cuentan historias de vida de la persona que falleció. En otros hacen ceremonias que lo honran con canciones, velas, flores, fotos y otros objetos representativos.

 

Independientemente de lo que se estila hacer en nuestra cultura, comunidad o familia, podemos elegir cómo vivir nuestra vida y la muerte a cada momento, celebrando, llorando y quejándonos, jugando, en grupo o solos.

De verdad, yo creo que cualquier cosa que elegimos está bien, por algo la hemos elegido, pero siempre podemos elegir diferente para la próxima vez, no estamos atados a la costumbre.

 

Si en algún momento tienes suficiente de «seriedad», dolor, pálidas y bajones, comienza a prestar atención al juego de «Unir las líneas de puntos» y verás cómo cambias tú y tu realidad. Tu entorno, tus relaciones, los acontecimientos, todo. Absolutamente todo.

 

Estás listo ahora? Estás lista?

 

  1. Escucha música. La música es una de las vías predilectas de la vida para comunicarse con nosotros. Nuestros ángeles, seres queridos, Dios, nuestro «Ser» o yo superior, o la divinidad en la que creas, quieren comunicarse contigo!! Presta atención, con el corazón. La música va directo al corazón, directo a las venas, directo a nuestros instintos naturales.

 

  1. El ejercicio, especialmente la danza, nos conecta con nuestros instintos, bien humanos, indispensables para fluir por intuición, lo cual evita el uso excesivo del pensamiento. Cuando estamos moviendo nuestro cuerpo, la energía fluye por nuestro sistema de chakras, y al distribuirse armónicamente nos sentimos más conectados con nosotros mismos y la inteligencia que nos da vida. Si hay música, el efecto se multiplica.

 

  1. Presta atención a los mensajes numéricos! Cada combinación de números tiene un mensaje importante para nosotros. La numerología lo explica, y aunque los científicos la catalogan de «pseudo ciencia» te invito a que la catalogues tú mismo según tu propia experiencia. En mi caso siempre recibo mensajes numéricos que me dan consejo, ánimo, o me avisan de ciertos acontecimientos que están sucediendo o van a suceder. Nunca me han fallado. Puedes googlear «combinaciones de números que aparecen frecuentemente» y allí encontrarás algunas guías.

 

  1. Respeta tus tiempos y tus ciclos internos. Al igual que la naturaleza, y tal como lo marca el ritmo de nuestro corazón, siempre tiene que haber momentos de trabajo y de descanso alternativamente. Si respetas tu cuerpo, y lo tratas como sagrado – porque realmente lo es, contiene tu espíritu o fuerza de vida -, entonces vas a estar intuitivamente conectado con lo que necesitas a cada momento para estar inspirado y en armonía, y cuando te toque pasar al modo «acción», tu acción será inspirada y con sentido. A veces no se trata de que cada cosa que hagamos «sirva para algo» o tenga algún objetivo en particular, si no que en cada cosa que hagamos estemos presentes, para que cada momento tenga sentido, necesitamos «sentir la vida».
    Para las mujeres especialmente, recomiendo el libro de Miranda Grey, Luna Roja, que le enseña a la mujer a aceptar su naturaleza cíclica y conectar con cada una de las poderosas energías de cada ciclo.

 

  1. Reconécete. Por favor, toma conciencia de todo lo que has conseguido, de tus logros, de tus dones y talentos, de los pequeños actos que haces que le dan color y calor a la vida de los demás, de lo importante que eres en el mundo, porque sin tí el mundo ya no será igual.
    Recuerda eso a cada momento que estés pensando, sintiendo o actuando como si no fueras suficiente o como si a lo que estás haciendo, le faltara algo más para ser reconocido como suficiente.

    Si te respetas, te agradeces a tí mismo, te tratas bien, con compasión y paciencia en tu proceso de aprendizaje en esta vida y regalándote momentos de conexión contigo mismo y la naturaleza, también sabrás reconocer las señales de «lo estás haciendo bien! sigue por aquí!» del juego de la vida.

 

Entonces, para responder a la pregunta «Qué pasaría si dejáramos de tomarnos la vida tan en serio»? Mi respuesta sería esta: «Conectaríamos los puntos de nuestra existencia y nos daríamos cuenta que Somos Uno con todo y con todos».

La vida dejaría de ser percibida erróneamente como un montón de fragmentos inconexos y sin sentido, y podríamos empezar a ver la «obra» que estamos creando y co-creando con todas las personas de nuestra vida y con el Universo. Tomar conciencia de que somos parte de algo más grande, que somos un gran equipo, nos devuelve el espíritu de solidaridad, amistad y juego que necesitamos recuperar, por nosotros y por el mundo.

Autor: Bárbara Langer – Consultora Holística – Coach Transformacional www.barbaralanger.com

Integrante del Staff de la Revista Más Vida Uruguay

Mi misión es guiarte a una dimensión más profunda en ti para conectar con tu pasión, recordar tu esencia original, volver a creer en tus sueños, en tu intuición, tomar conciencia de tus dones y talentos. Acompañarte en el proceso de transición de las rígidas estructuras que te impiden desplegar tus alas, a una estructura creada por tu propio Ser, que te proveerá el sostén y la flexibilidad que siempre precisaste para aprender jugando. Un bello proceso de sanación acompaña este viaje que emprende el alma. La recompensa: Encontrar nuestra propia identidad, expresarnos desde nuestra propia voz.

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